PERSONALIDAD

La personalidad refleja la combinación de sofisticados procesos mentales.

· Se aceptan cinco tipos generales de personalidad en base a la preponderancia de ciertos rasgos.

· Compartimos rasgos de varios patrones.

La personalidad es el conjunto de pensamientos, sentimientos y comportamientos que distingue a una persona de otra y que persiste en situaciones cambiantes a lo largo del tiempo. Las circunstancias y el contexto social juegan un papel importante en su expresión y en su origen, pero la personalidad es el reflejo de la variada combinación de los sofisticados procesos mentales para los que el ser humano está capacitado como ningún otro animal gracias a su gran cerebro. Hipócrates y Galeno describieron los tipos flemático, colérico, sanguíneo y melancólico, en función del predominio de alguno de los elementos líquidos básicos que supuestamente regían la salud y la enfermedad: flema, bilis amarilla, sangre y bilis negra. Hoy se aceptan cinco tipos generales en base a los rasgos dominantes. Son los cinco grandes, cinco ejes en los cuales encaja (o debería hacerlo) toda la humanidad. 1.- Apertura a experiencias nuevas. Son personas curiosas, imaginativas, liberales, amantes de la variedad, exitosas con las parejas sexuales y en sociedad. Su opuesto es alguien que siente aversión al cambio, pegado a la tierra, poco emocional y conservador. 2.- Escrupulosidad. Es el típico ser concienzudo, inflexible, planificador, organizado, responsable y competente, en contraposición a alguien sin sentido de la obligación, feliz de hacer lo mínimo, ineficaz, caótico. 3.- Extroversión o tendencia a ser sociable, encantador, foco de atención, feliz en fiestas y multitudes, líder natural. Tiene éxito económico, aunque también un mayor riesgo de accidentes, enfermedades cardiovasculares y una desastrosa vida conyugal. Su opuesto es la persona introvertida (callada, solitaria, gregaria y reservada). 4.- Amabilidad o deseo de armonía social. Se caracterizan por hacer cosas por agradar, generar confianza y son altruistas, empáticas, comprometidas, humildes. La otra cara de la moneda es quien pone pegas a todo, egoísta, condescendiente, autoritario, chulesco. 5.- Neuroticismo. Un sujeto neurótico declina agradar, tiende a la ansiedad y la depresión y entra en pánico bajo presión. Enfrente está la persona emocionalmente estable, autocontrolada, animosa y relajada.

Otras clasificaciones hablan de personalidad de tipo A, competitiva, marcada por la persecución del éxito, la impaciencia y la agresividad y acusada de provocar infartos (aunque más bien podrían deberse a una mala dieta, sedentarismo y tabaco) o de personalidad dopaminérgica, dominada por el inconformismo, el deseo continuo y la búsqueda de experiencias futuras sin disfrutar el presente. Dos recientes estudios sugieren la existencia de entre 4 y 27 personalidades. El más científico es un análisis de “big data” de cuestionarios de entre 44 y 300 preguntas cumplimentados por más de 1,5 millones de sujetos de todo el mundo. Tras aplicar algoritmos basados en los cinco grandes, surgieron cuatro patrones. El más frecuente es la personalidad neurótica y extrovertida con baja apertura. El patrón reservado es emocionalmente estable, agradable y concienzudo, pero no abierto ni neurótico. El tipo “modelo a seguir” puntúa bajo en neuroticismo y alto en todos los demás rasgos. Son personas fiables, abiertas a nuevas ideas, muy adecuadas para estar a cargo de las cosas. El tipo egocéntrico lo forman individuos centrados en sí mismos, extrovertidos, pero poco francos, amables y escrupulosos. Es alguien con quien no pasarías el rato. Envejecer reduce drásticamente el egocentrismo y aumenta la probabilidad de que alguien sea un modelo a seguir.

Seguro que su temperamento tiene algo de cada patrón descrito, de lo bueno y de lo malo. Es lo que sucede cuando se simplifica un asunto de enorme complejidad y con muchas interrogantes abiertas. Por ejemplo, los cinco grandes no incluyen rasgos como ironía, sentido del humor o espiritualidad. Además, ¿hay un punto ideal de amabilidad, neuroticismo o extroversión? ¿Un artista creativo o un ejecutivo que defiende con vehemencia y firmeza sus ideas cae en la categoría de poco amable y egoísta? ¿Y dónde encajan los tipos raros?