BORJA O LA NUEVA MEDICINA

La Sanidad sufre la falta de personal médico.

· Aliviar el sufrimiento de un ser humano es tan gratificante que compensa los inconvenientes.

· La Medicina del futuro se adivina muy eficaz y muy cara.

Borja ha sido el mejor alumno de Euskadi en la XVIII Olimpiada de Biología. Su sueño es ser médico para salvar vidas. Enhorabuena por elegir la profesión más hermosa del mundo, además de una de las más exigentes para que un estudiante acceda a la universidad. Los nuevos médicos son gente lista y motivada. Borja, habrás leído que la Medicina pública (y también la privada) ven amenazada su calidad por la necesidad de atender una mayor demanda con menos medios. La jubilación masiva de médicos del baby boom se viene anunciando desde hace tiempo. Se precisa un urgente relevo generacional, pero la respuesta es insuficiente. Faltan médicos y hay numerosas razones. Es un trabajo poco valorado en relación a la responsabilidad que implica, con guardias extenuantes y gran desgaste emocional, sobre todo en ciertas especialidades sensibles (Oncología pediátrica, Salud Mental con suicidios en adolescentes) y en situaciones delicadas e indignantes, como las consecuencias médicas de la marginalidad, la discriminación, la discapacidad, la violencia machista o el maltrato infantil y geriátrico. El quirófano y las emergencias son polvorines de estrés. Es necesaria una formación continua para ofrecer al paciente los últimos avances. En general, el reconocimiento social es escaso; aumentó durante la pandemia, pero ya se olvidó. Las agresiones físicas o verbales están a la orden del día. Con todo esto, no es extraño que el síndrome del trabajador quemado y los trastornos mentales con ocasionales suicidios abunden entre los médicos. No obstante, aliviar el sufrimiento de un ser humano es tan gratificante que compensa los inconvenientes.

 

Borja, la Medicina que vas a ejercer se adivina tan eficaz como cara, aunque, a la postre, ahorrará dinero al erario público. Se apoyará en la digitalización y el análisis masivo de datos genéticos, biológicos y radiológicos por algoritmos de inteligencia artificial. Así se conocerá el riesgo de sufrir determinadas enfermedades para actuar de modo preventivo y se facilitará el diagnóstico y la propuesta de terapias personalizadas para que cada paciente reciba el tratamiento más efectivo y con menos efectos adversos. El reto es hacer compatible esta nueva Medicina con la humanización empática del acto médico y con la sostenibilidad del sistema mediante su uso racional y responsable, amén de otras soluciones imaginativas en las que las nuevas tecnologías serán un aliado, tal y como se vio durante la pandemia. Mientras tanto, hay que dar respuesta a cambios que se avecinan de modo inminente. Es el caso de las estrategias antiamiloideas para el alzheimer que suponen un cambio de paradigma diagnóstico y terapéutico. El informe RAND realizado en 2017 concluyó que ningún sistema estaba preparado para realizar test diagnósticos laboriosos a una importante proporción de la población y para aplicar mensualmente un tratamiento caro por vía intravenosa a miles de personas que deben ser controladas de cerca con pruebas periódicas. La situación se simplificará en unos años con test y terapias más baratos y sencillos de administrar, pero, como afirma H Evans, directora de la Alzheimer’s Research UK, hay que preparase. El objetivo a medio plazo es suavizar su evolución y reducir su incidencia a la mitad. Es inversión, no gasto. Estaría bien analizar cómo se implantaron los programas de detección precoz de diversos tipos de cáncer y de

salas para administrar quimio a muchas personas a la vez. El esfuerzo contra el cáncer ha merecido la pena.

Los adultos tendemos a pensar que los jóvenes son menos resilientes y menos esforzados. Sinceramente, no lo creo. Lo mismo decían de nosotros, una oleada de médicos a los que la llegada de internet ha obligado a un enorme esfuerzo adaptativo y a multiplicar actividades (asistencia, formación, investigación, divulgación). Los jóvenes están mejor preparados. Se necesitan nuevos médicos con el espíritu de Borja, bien formados y bien remunerados, para que la sanidad siga siendo un pilar de la sociedad del bienestar. Animo y que tus sueños se hagan realidad.